EE.UU., Perú, Colombia y Panamá únicos en apoyar elecciones de Honduras

Publicado el Noviembre 25, 2009, Bajo noticia, reportaje, Autor indajani.


Sólo cuatro países del continente americano apoyan las elecciones que se realizarán el próximo fin de semana en Honduras. Mientras el resto las rechaza por ser ilegítimas y amparadas por un Gobierno de facto. Por su parte, la canciller hondureña Patricia Rodas urgió a los países que apoyan el proceso electoral, a que abandonen el doble discurso.

TeleSUR _ Hace: 46 minutos
El continente americano se encuentra dividido respecto al reconocimiento o no de los resultados de las elecciones hondureñas, a realizarse el próximo 29 de noviembre. Estados Unidos, Perú, Panamá y Colombia son los únicos países que han manifestado su apoyo.

Mientras unos manifiestan que las elecciones en Honduras -tras el golpe de Estado militar- son un camino válido para que el país supere la crisis, otros las consideran ilegítimas por realizarse bajo un Gobierno de facto, surgido de una ruptura del orden constitucional.

Estados Unidos (EE.UU.) reiteró este miércoles su apoyo al proceso electoral hondureño y urgió a la formación del Gobierno de Unidad Nacional.

“Estamos dando asistencia técnica para ayudar a asegurar a los hondureños que estas son unas elecciones libres, justas y transparentes”, dijo el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly.

No obstante, el representante de la Casa Blanca no dijo si su país apoyará el resultado de los comicios, pues consideró inapropiado “apoyar un resultado de algo que no ha sucedido todavía”.

Panamá, a través de su vicepresidente y canciller, Juan Carlos Varela, también ratificó el apoyo de su país a las elecciones del próximo domingo en Honduras e indicó que el proceso “va por el buen camino”.

“Al culminar la campaña electoral el día de ayer (martes), nos sentimos optimistas de que las elecciones del día domingo van por el buen camino”, dijo Varela a los periodistas tras reunirse en un hotel de Tegucigalpa con los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Varela aseveró que “Panamá hace ya varios meses se manifestó y habló muy claro de que apoyaría las elecciones del día domingo siempre y cuando fueran celebradas con transparencia, participativas (…) y lo que hemos visto hasta este momento va en ese camino”.

Por su parte, el Gobierno colombiano, uno de los primeros en restituir a su embajadora tras la firma del acuerdo Tegucigalpa / San José, reconoció que avala el proceso electoral, pese a la crisis que se vive en el país centroamericano.

La embajadora de Colombia en Honduras, Sonia Marina Pereira, se reunió con el presidente de facto Roberto Micheletti, el pasado 16 de noviembre, para conocer cómo avanzan los preparativos para las elecciones.

“Colombia está aquí respaldando ese acuerdo (Tegucigalpa/San José), respaldando el diálogo entre hondureños como la única vía posible para solucionar la crisis que nos ha costado bastante tiempo”, dijo la embajadora.

En declaraciones que recuerdan a las del vocero estadounidense, Ian Kelly, Pereira expresó que “si las elecciones se realizan en el marco de la transparencia y libertad, no veríamos razón para que la comunidad internacional las desconozca, pero es muy importante que las partes retomen el rumbo del diálogo, es la esperanza que tiene el pueblo hondureño”.

Ante las declaraciones de estos países (EE.UU., Panamá y Colombia), la Canciller constitucional de Honduras, Patricia Rodas, exhortó a que se retracten y dejen el discurso ambigüo, que vienen difundiendo, en el que, por una parte aceptan al presidente constitucional, Manuel Zelaya, y por otra apoyan las decisiones del mandatario usurpador, Roberto Micheletti.

“Y no queremos ver a ninguno de estos Gobiernos, no queremos ver a Panamá, no queremos ver a Colombia, no queremos ver a ningún hermano país del continente venir a la OEA (Organización de Estados Americanos) a llorar con cobardía, como cobardes lo que no supieron defender con valentía”, dijo Rodas en entrevista exclusiva para teleSUR.

Por su parte, Perú anunció que reconocerá las elecciones previstas para el próximo 29 de noviembre, según informó este martes el canciller de ese país, José García Belaunde.

“Sí las vamos a reconocer, ¿por qué no?”, señaló el canciller peruano, sin dar importancia a las críticas de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), la mayor sindical del país, que reitera el daño que este anuncio le hace a la imagen de Perú ante el mundo.

“Todos los países de América Latina han salido de dictaduras a través de procesos electorales conducidos por gobiernos que no eran democráticos (…) ¿Por qué no aceptar eso?”, agregó al referirse a las elecciones inconstitucionales que impulsa el mandatario de facto, Roberto Micheletti.

México no se pronuncia

México no ha fijado posición frente a los comicios hondureños, la secretaria de Relaciones Exteriores de ese país, Patricia Espinosa, dijo que fijar una posición sobre las elecciones en Honduras no aportaría alternativas para resolver el problema en esa nación centroamericana.

Las declaraciones fueron emitidas durante la apertura de la V Reunión Ministerial del Arco del Pacífico, inaugurada en el balneario de Puerto Vallarta, en el occidental estado de Jalisco.

Espinosa expresó que México respalda el Acuerdo de San José, como método para buscar una solución de la situación en Honduras, tras el golpe de Estado militar.

La titular del Exterior expuso que su país cree en el diálogo, la concertación y la negociación como las formas para resolver cualquier conflicto, en tanto reiteró el apoyo y confianza en los procesos democráticos y el Estado de Derecho en toda la región.

La otra parte del continente

Venezuela, Brasil, Argentina, Paraguay, El Salvador, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba, Uruguay, Chile y organismos como la OEA, Naciones Unidas, Grupo de Río, Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) y la SICA (Sistema de Integración Centroamericana), rechazaron rotundamente el golpe de Estado en Honduras.

El pasado 28 de junio, países de Latinoamérica y el mundo, condenaron el golpe militar contra el presidente constitucional, José Manuel Zelaya, el cual lo dejó fuera de sus funciones y seguidamente el Congreso presidido por Roberto Micheletti acordó que él tomaría las riendas del país.

La situación condujo a una serie de reuniones de la comunidad internacional y de supuestos acuerdos, entre ellos el de San José, propuesto por el presidente de Costa Rica Óscar Arias y Washington.

El acuerdo era rechazado por el Gobierno ilegítimo, y ante tal negativa, la Casa Blanca que desde un principio apoyó las resoluciones de la ONU, OEA y “el espíritu y letra del Acuerdo”, habló “con el grupo de golpistas” y anunció “haber aplicado algunas presiones y finalmente envió una Misión de alto nivel a Tegucigalpa, cuya gestión logró la firma” el pasado 30 de octubre, explicó Patricia Rodas en un comunicado de la secretaría de Relaciones Exteriores de la República de Honduras.

El convenio firmado por las representaciones de Micheletti y Zelaya, fue considerado no cumplido porque tenía como propósito la restitución del presidente Zelaya de manera simultánea, sin embargo, “el régimen golpista decidió unilateralmente interpretar y por lo tanto sobrepasar la labor de la Comisión de Verificación del Acuerdo (..), provocando su flagrante violación” al presidir el Gobierno de Unidad y “negándose a convocar al pleno del Congreso Nacional con el fin de producir la restitución del Presidente Constitucional”, agregó Rodas.

Tegucigalpa-San José fue concretado mientras el mandatario, Manuel Zelaya, se encontraba en la sede diplomática de Brasil en Tegucigalpa, donde entró clandestinamente el pasado 21 de septiembre, después de ser expulsado por los golpistas, para tratar de solventar la crisis diplomática y estar cerca del pueblo.

Actualmente Zelaya sigue en la embajada de Brasil y el pueblo en las calles exigiendo la restitución de su presidente y una asamblea constituyente.

Elecciones hondureñas militarizadas

Ante los preparativos para celebrar las elecciones, el Gobierno de facto mantiene el país militarizado, en estado de emergencia y con una legitimidad cuestionada por la comunidad internacional.

Durante y después de los comicios el régimen de facto prevé desplegar unos 16 mil efectivos del Ejército, 14 mil policías y cinco mil 500 reservistas.

El régimen de Roberto Micheletti adquirió en Estados Unidos un camión blindado, por valor de 12 millones de dólares, que se prevé se use para reprimir las protestas populares, además de 10 mil granadas de mano y cinco mil proyectiles de gas lacrimógeno.

El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos manifestó que, la compra de estos pertrechos, unida a la orden de despejar los hospitales, reafirma que nos enfrentamos a terribles presagios en vísperas de las próximas elecciones espurias.

Sólo cinco candidatos aspiran a la silla presidencial: Porfirio Lobo, del Partido Nacional; Elvin Santos, del Liberal; Felícito Ávila, de la Democracia Cristiana; Bernard Martínez, de Innovación y Unidad Socialdemócrata; y César Ham, de Unificación Democrática.

El candidato independiente (izquierda), Carlos H. Reyes, renunció por considerar ilegítimas las elecciones.

“No podemos participar en elecciones mientras no se restituya al presidente Zelaya”, dijo Reyes.

Los comicios, considerados como los más cuestionados, son rechazados por una gran parte de la comunidad internacional por la falta de garantías para su realización y tanto la ONU como la OEA anunciaron que no enviarán observadores.

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.